La enseñanza online ha abierto las posibilidades de formarse a todo el mundo. Ya no importa si vives en una gran ciudad donde tienes acceso a todo tipo de academias y de estudios o si estás en un pueblo del interior. Si tienes una línea de Internet, tienes acceso a cualquier formación. Incluso a aquellas que, inicialmente, parecían reservadas para ser enseñadas en escuelas presenciales porque se consideran muy prácticas.
Hoy incluso puedes aprender machine learning online. Y esto es así porque la enseñanza mediante este sistema ha progresado muchísimo. Las clases en directo y grabadas son idénticas a las que se pueden dar en un aula, apoyándose en todas las tecnologías para compartir pantalla y que los alumnos puedan ver como el profesor muestra resoluciones de problemas en tiempo real.
Pero, además, las presentaciones, la facilidad para entregar trabajos o incluso para trabajar en línea con compañeros, hacen que el alumno no se sienta solo en este recorrido, sino que cuente con el apoyo tan importante de compañeros para debatir sobre los temas de enseñanza, ayudarse cuando es necesario o para despachar un poco y desahogarse que, en muchas ocasiones, es tanto o más necesario que el estudio mismo.
Los exámenes en línea ya son algo habitual incluso en las universidades, si bien todavía se están implementando los sistemas de vigilancia que garantizan que los alumnos en casa juegan con las mismas cartas que los de presencial. Los sistemas de videovigilancia instalados en el ordenador, con reconocimiento facial, son la alternativa que más utilizan las universidades, si bien con la Ley de Protección de Datos tienen que dar alternativas para aquellas personas que no quieren utilizar este tipo de programas.
Pero también cobran fuerza enseñanzas que no se basan en exámenes, sino en el trabajo continuado del alumno que tiene que demostrar mediante trabajos y la participación con el profesor, su progreso en la materia.
Esto en cuanto pueda ser necesario un certificado homologado que demuestre el conocimiento, porque en otros casos ni siquiera es preciso este tipo de control. Es responsabilidad del alumno conseguir los conocimientos ya que tendrán luego que demostrarlos en el día a día en el trabajo que han elegido desempeñar. Y allí, no hay forma de copiar o engañar: o sabes hacer las cosas o no sabes y no logras el puesto o la progresión que habías ambicionado.