El robo veraniego

Es un clásico entre los ladrones: el hurto estival. Los cacos estudian con fruición las zonas en las que mejor botín pueden obtener durante los meses de verano. Y nunca se sabe si nos puede tocar, por eso conviene poner los cinco sentidos en la seguridad del hogar, especialmente si vamos a pasar una larga temporada fuera. Atención a lo que ocurrió el verano pasado en mi edificio.

No vivo en un barrio especialmente caro ni nada por el estilo, pero en los periódicos locales se había alertado del número creciente de robos en viviendas particulares. Paralelamente recibimos en el buzón información sobre cerraduras y precios de cerrajeros.

Un día me encontré con el vecino y comentamos el asunto. Me dijo que iba a pasar dos semanas fuera. Yo le dije que había que tomar precauciones. Y es que me había fijado que su puerta estaba un poco vieja y la cerradura no parecía la más segura del mundo. No se lo dije directamente, pero lo hice ver que era mejor prevenir. En mi caso, el dueño de mi piso había cambiado recientemente la puerta reforzando la seguridad con una cerradura de última generación. Yo me sentía bastante seguro, la verdad.

Cuando terminó el verano, volví a casa y me di cuenta que la puerta y la cerradura del vecino habían cambiado. “Me hizo caso, pensé”, pero no fue así. Cuando días más tarde me lo encontré me contó toda la película.

Cuando volvieron de las dos semanas de vacaciones se encontraron con que habían forzado la puerta, y se habían llevado varias cosas de la casa: algunas joyas y el televisor. No tenían más aparatos electrónicos porque se habían llevado los ordenadores, pero lógicamente les fastidió bastante.

Aunque el estropicio no fue muy grande (los cacos apenas tocaron nada aparentemente), el vecino tomó cartas en el asunto. Miró precios de cerrajeros y juró que eso no le pasaría más a él. Ahora su puerta es todavía más moderna que la mía y la cerradura cuenta con todo tipo de garantías de seguridad. Ahora solo le queda acordarse de cerrar la ventana del patio cuando se vaya de vacaciones…

¡Las llaves del coche!

Hay casos en los que conseguir un cerrajero urgente Pamplona 24h barato es más que necesario. Nunca es buen momento para perder las llaves del coche, pero cuando se está disfrutando de unos días de vacaciones en una ciudad como Pamplona, de la urgencia y eficacia de un buen servicio de cerrajería pueden depender el resto de las vacaciones.

Cuando se están pasando unos días de relax haciendo turismo y disfrutando del tiempo libre acabamos visitando un montón de sitios y haciendo muchas actividades diferentes. Por eso, si se extravían las llaves es muy difícil poder saber dónde ha sido y deshacer lo andado para tratar de recuperarlas.

El coche, por supuesto, es fundamental en el viaje, sobre todo si tenemos que regresar en breve y no podemos aplazar la salida. Pero incluso si no es así, lo vamos a necesitar para los desplazamientos que se realicen durante la estancia.

Sumamos a esto que nadie quiere estar de vacaciones pendiente de lo que ocurra con las llaves de su coche y de si podrá o no abrir la puerta para volver a casa. Por eso, un cerrajero de urgencia es la mejor opción, para que abra el coche mediante código, sin dañarlo, y nos pueda proporcionar nuevas llaves que funcionen.

Las llaves de un coche no son como las llaves de una casa, tienen unos códigos especiales y por eso abrir una puerta de un vehículo puede ser más complicado. Un buen cerrajero lo hará sin problemas con la mayoría de marcas y podrá resolver el inconveniente de la manera más rápida posible para continuar disfrutando de las vacaciones o poder volver a casa sin más problemas.

No obstante, ciertas marcas de coches tienen sistemas que son imposibles de copiar mediante una máquina de duplicado de códigos, que es lo que utilizan estas cerrajerías. En este caso tendremos un problema más serio, ya que habrá que contactar con el concesionario y solicitar una nueva llave. Esto, sin duda alguna puede hacer que nuestros planes de vacaciones se vean trastocados ya que no suelen darlas de manera automática, sino que hay que solicitarlas a la fábrica y esperar el envío.

Para evitar este tipo de problemas, lo mejor es contar siempre con una llave de repuesto, ya que aunque la tenga un familiar que esté lejos puede enviarla por mensajería y llegaría en un plazo máximo de veinticuatro horas a cualquier punto de España.