¿Cómo están cambiando los supermercados?

Llegué ayer al supermercado y me encontré con un cambio radical: no encontraba la dichosa cesta con ruedas que suelo usar: nada por aquí, nada por allá, había desaparecido. Cuando pregunté a una de las cajeras me dijeron que ya no había, que habían sido sustituidas por un minicarrito con ruedas. Y yo me pregunto: ¿qué habrá detrás de este cambio?

Nadie da puntada sin hilo y menos en un supermercado. Seguro que todos sabéis que los supermercados se organizan de tal forma que lo productos de primera necesidad siempre estén lo más lejos posible de la puerta de entrada: agua, pan, leche, etc. Y nada más entrar te encuentras con ropa, cosmética, y ofertas más o menos ridículas.

Lo mismo sucede con los carros que están ‘manipulados’ para que tiendan a girar hacia la izquierda para cambiar nuestro rumbo como quien no quiere la cosa (o era a la derecha). De cualquiera manera yo había ido al súper a por mi mantequilla sin lactosa y no quería irme con las manos vacías porque mi querida cesta con ruedas hubiese pasado a mejor vida. Tomé el minicarrito y bueno… tengo que decir que rueda bien y no gira para ningún lado sin que yo se lo requiera. Tiene un buen fondo, no demasiado, y tienes las cosas más cerca de la mano, sin necesidad de agacharte. Tal vez este cambio no sea a peor, después de todo…

Pero los supermercados no cambian solo en eso, ¡qué va! En casi todos los establecimientos se están creando zonas especiales para alérgenos… que muchas veces, eso sí, son difícil de encontrar. Y ahí me fui yo para comprar mi mantequilla sin lactosa. En este mismo espacio que cada vez es más grande (cada vez somos más alérgenos) también encontré unos deliciosos zumos veggie y algunos productos sin gluten. Que yo no soy celiaco, pero oye, si dicen que es mejor comer producto sin gluten yo me apunto a un bombardeo.

Los súper ya no son lo que eran: ahora todo está atado y bien atado e intuyo que el gran fondo del nuevo minicarrito tiene por objetivo que nuestras compras sean un poquitín más amplias, ¿no?

La lucha contra el cáncer de próstata continúa

Cada cierto tiempo se produce un ensayo clínico para cáncer de próstata. Todos los medicamentos que llegan a ser probados en estos ensayos han pasado ya por numerosas pruebas y superado muchos controles. En ensayo es el último paso para poder ver si todo lo que el medicamento parece haber demostrado sobre el papel lo demuestra también en las personas.

Para este tipo de ensayos se pide la colaboración de voluntarios. Se trata de personas con cáncer de próstata que están dispuestos a probar estos medicamentos conociendo claramente cuáles pueden ser los riesgos. Uno de ellos es que no han sido probados antes en personas y, por tanto, podrían aparecer nuevos efectos secundarios con los que no se cuenta.

Entre todos los voluntarios se distribuye el medicamento, pero también placebos. Algunas personas, sin saber que es así, en lugar de medicamento están tomando un placebo, es decir, una pastilla que no tiene ningún principio activo aunque es idéntica en su apariencia a las reales. Esto se hace porque existe un cierto componente de autogestión.

La persona que toma un medicamento puede experimentar una cierta mejoría que no es real porque cree que lo que toma le va a ayudar. Del mismo modo, puede experimentar lo que creen que son efectos secundarios solo porque se ha sugestionado de que podrían sucederle.

¿Por qué se apunta una persona a un ensayo clínico? Pues hay motivos muy diferentes. Determinados ensayos clínicos aceptan a personas sanas y se les ofrece un dinero en concepto de las molestias y de los gastos de desplazamiento. No es una recompensa, ya que está prohibido pero, en la práctica, la indemnización por las molestias es suficiente para que algunas personas accedan a participar.

En otros casos se trata de enfermos que no tienen tratamiento para su problema concreto y que ven en este tratamiento experimental la que puede ser su única salida para curarse. Se aferran a esta esperanza y se apuntan al estudio clínico esperando ser uno de los elegidos y no ser de aquellos a los que se da un placebo.

Si el medicamento prueba que es efectivo es puesto en el mercado y son muchos los enfermos que podrán beneficiarse del mismo. La investigación es la clave para conseguir desarrollar estos fármacos que podrían, algún día, prevenir o curar esta enfermedad que afecta a tantos hombres y que tiene consecuencias tan importantes en sus vidas.

Para qué sirve un robot de planchado

¿Te has preguntado alguna vez para qué sirve un robot de planchado? ¿Qué más puede hacer este artefacto por nosotros?

En este artículo hablaremos sobre este artefacto que es capaz de planchar, doblar tus prendas de vestir. El área de la robótica avanza a pasos agigantados, y aunque muchos creen que este tipo de robots que realizan tareas del hogar, son poco prácticos y funcionales, este cambiará la manera en que hacemos las cosas, ya que es una sencilla plancha que todo el mundo es capaz de entender.

El robot se encarga de plancha, doblar e incluso perfumar tu ropa en cuestión de segundos, mediante unos brazos robóticos que insertan la ropa en una cinta transportadora, aquí el vapor consigue plancharla. Y aunque este equipo tiene la posibilidad de introducir hasta 20 piezas de ropa, no le es posible trabajar con piezas pequeñas, como medias, ropa interior o pañuelos.

Este robot admite casi todo tipo de material, seda, poliéster, algodón, tela vaquera, etc. No es de gran tamaño y tiene sus ruedas para hacer el transporte mucho más ligero, su valor inicial esta entre unos 424 y 850 euros dependiendo de lo sofisticada que quieras que sea el artefacto en cuestión, y a esto se ha de sumar las cápsulas que usan para poder realizar el planchado.

Quizás este invento no sea algo que quieras en tu hogar, y te parezca que más que ayudar ocupará un espacio innecesario, o tal vez te parezca una maravilla, y lo quieras tener ya en tu hogar para librarte de estas tediosas tareas, lo cierto es que nos guste o no, es un paso en la evolución humana.

Y si tu idea es montar un negocio de planchado, no esperes más, es una inversión en todos los sentidos, te ahorra tiempo y dinero y como toda máquina si tiene un mantenimiento correcto, su tiempo de vida será más largo. ¡Olvídate de planchar con un buen robot de planchado!

Tu habitación, siempre con la luz justa

Hay personas que solo utilizan el dormitorio para dormir, pero para otros su habitación es su lugar favorito para estar. Allí estudian, leen, escuchan música o ven la televisión. Incluso es donde reciben a los amigos y tienen todas las charlas interesantes que hay que tener por teléfono o por mensaje instantáneo.

Cuanto más vives en tu habitación más te das cuenta de que no necesitas la misma cantidad de luz durante todo el día. Si estás estudiando, necesitas que entre mucha claridad en la habitación para tener todo claro y poder leer con facilidad. Si estás escuchando música, quizás quieras tener media luz para poder concentrarte en lo que estás escuchando y, para dormir, querrás oscuridad total.

Las cortinas dia y noche te ofrecen todo eso. Puedes regular la cantidad de luz que entrará en la habitación moviendo sus franjas combinadas. Estas cortinas tienen franjas opacas y otras transparentes que dejan pasar la luz. Se pueden mover de modo que entre un tope de luz o que toda la cortina quede opaca según el gusto de la persona.

Estas cortinas se hacen en todos los colores y medidas, por lo que es muy fácil combinarla con cualquier habitación. Encajan muy bien en todos los estilos, por ejemplo, en la típica habitación de un adolescente, que sería más o menos la que hemos descrito al principio de este artículo.

Pero también encaja muy bien en habitaciones de adultos, tanto clásicas como modernas. Si eres de los que te levantas por la mañana y te gusta tomarte un poco de tiempo disfrutando de un café en la cama el fin de semana, seguro que te encanta ver como comienza a entrar la luz por las rendijas de la cortina, haciéndote pensar en todo lo que vas a hacer en tu día libre. Incluso puedes permitirte el placer de acostarte tarde y dejar que entre algo de luz por la mañana para ir despertando con los rayos de sol.

Estas cortinas son perfectas para tener siempre un alto grado de intimidad, ya que no dejan ver desde el exterior lo que ocurre en la habitación. Y también protegen a los muebles y al suelo de la acción directa del sol, ya que dejan que pase la luz, pero no dejan que pase todo el calor directo del sol cuando este incide con fuerza en la ventana.

Minimalismo: una tendencia no tan sencilla como parece

En los últimos años se ha hablado mucho del minimalismo en el diseño de interiores y con demasiada frecuencia se ha comentado este estilo sin saber realmente en qué consiste. Se confunde minimalismo con simplicidad, pero no es exactamente lo mismo. El estilo nórdico opta por la simplicidad en las líneas pero no es para nada minimalista, ya que esta tendencia va mucho más allá.

El estilo minimalista es muy sobrio, pero no hay que confundir esto con habitaciones prácticamente vacías o con una forma barata de decorar porque es todo lo contrario. Se busca la luz y por eso los colores de las paredes y de los suelos suelen ser claros. Los tonos blancos o crema para las paredes y la madera clara en los suelos son, con frecuencia, típicos de este estilo.

Los materiales de construcción que se emplean son, en muchos casos, totalmente naturales: madera y piedra de la mejor calidad. Nos encontramos, por ejemplo, paredes de dormitorio en las que en lugar de un cabecero, tenemos toda la pared cubierta con piedra auténtica que da un toque de clase muy especial a la habitación.

Aunque la sobriedad es una de sus etiquetas, todo está cuidado al milímetro para que quede elegante y para que la imagen que proyecta sea de orden, luz y calidad. Por ejemplo, en el dormitorio principal el baño puede estar separado de la habitación por un tabique que no es completo y que permite pasar al espacio del baño por ambos lados. En la parte que da al dormitorio puede estar el lavabo o bien puede ser un armario vestidor para la pareja. No hay puertas, hay más luminosidad pero, sin duda, no es una decoración simple.

Los muebles hechos a medida y muy compactos son otra seña de identidad. Un mueble de salón totalmente cerrado, en un tono blanco lacado, puede ser perfecto para esta estancia. Los libros estarían en el interior del mueble, en donde estarían situadas las estanterías. El espacio de la televisión también permanece oculto hasta que se quiera ver, momento en el que se puede optar por diferentes mecanismos para poder descubrir este electrodoméstico.

Las cocinas también son compactas, lisas, con pocos adornos, pero con muebles de mucha calidad y de gran belleza, normalmente hechos a medida para aprovechar todo el espacio disponible y con estudiados puntos de luz. Como se puede ver, todo está medido y pensado para parecer muy sencillo pero hay un gran trabajo decorativo detrás.

La letra pequeña del emprendimiento

Si das una patada a una piedra, aparecen tres emprendedores; es la figura más popular de la economía de países como España durante estos últimos años. El emprendedor tiene un halo positivo, sobre todo para aquellos que nunca han emprendido nada. Pero la realidad es otra. Todos los días, algún emprendedor deja de serlo, porque no ha podido leer la letra pequeña, a veces diminuta, de convertirse en un ‘self-made man’, como dicen en Estados Unidos.

Un amigo ex emprededor que ahora trabaja en seguros quiso dedicarse hace unos años a la importación de accesorios para coches, sobre todo dirigidos a los fans del tuning. Él era un experto en estos temas así que se decidió. Una de las primeras cosas que hizo fue buscar  naves industriales. Para su alquiler contó con subvenciones públicas. Se las prometía muy felices pero luego no hizo más que chocar con varias instituciones por no haber solicitado los permisos adecuados para su actividad. Y un par de años más tarde, tuvo que echar el cierre.

Recuerdo que cuando empezó a idear su negocio se le iluminaban los ojos hablando de lo que iba a hacer. Algún amigo que tenía más experiencia en montar negocios desde cero le aconsejó que fuera poco a poco y que no apuntara tan alto desde el principio, sobre todo si no tenía a mano un buen estudio de mercado que certificase que su idea era realista como negocio a corto plazo. Pero él no quiso saber nada de estos consejos: en su cabeza todo estaba claro.

Le llegué a acompañar cuando miró naves industriales para alquilar. En un momento dado le pregunté si tenía dinero para todo eso, pero él me dijo que tenía una subvención y que seguramente conseguiría rápidamente un socio para ir creciendo. Me habló también de una exclusiva para distribuir los productos de una marca. Todo quedó en nada.

Para emprender hay que tener un poco de paciencia y no tomar decisiones a ligera. Mi amigo fracasó en su proyecto porque no tuvo mentalidad empresarial y no supo leer la letra pequeña del mundo en el que se estaba metiendo.

Comprar sin salir de casa

Ayer, mientras yo veía un partido de fútbol en la televisión, mi señora buscaba la manera de entretenerse. Sucede cada vez menos porque ya casi no veo fútbol pero, para un partido que echan en abierto de mi equipo, había que aprovechar. Pero en cuanto se da el pitido inicial, yo ya no soy de este mundo, no hablo ni escucho, solo miro el balón, por eso mi mujer debe buscarse alguna actividad…

¿Y con qué se entretienen muchas personas en una casa sin nada que hacer y con la televisión ocupada? Sí, miraba cosas en el móvil. Aunque ella tardó bastante en tener su primer smartphone, al final le ha cogido el gusto. Recuerdo cuando yo ya tenía teléfono inteligente y ella no mostraba el más mínimo interés por WhatsApp y esas cosas… Ahora es al revés: yo paso del móvil y ella lo vive.

Así es que mientras mi equipo jugaba en le tele ella buscaba comprar zapatos nauticos niña. De vez en cuando, me enseñaba algunos: “¿qué te parecen estos? ¿Y estos otros?”. Es verdad que yo tenía un ojo y parte del otro en el césped, pero trataba de mirar los zapatos que me enseñaba para darle mi opinión. Está decidida a comprar unos zapatos ya sin pasar por la tienda, algo en lo que yo no estoy muy de acuerdo. A mí me sigue pareciendo muy importante acudir a la tienda para tocar y probar las cosas que se compran. Si es que ahora la gente encarga hasta los tomates por internet…

El otro día leí un artículo de un periódico en el que se vendía (porque parecía un publirreportaje) que en un futuro a corto plazo todas las compras las haremos online. Vale, es evidente que comprar online facilita muchas cosas, pero sigue sin ser la panacea en muchos sectores.

¿Se pueden comprar zapatos nauticos niña desde el sofá de tu casa? Por supuesto, pero yo sigo prefiriendo acercarme a la tienda para que los pruebe. También es verdad que todo se puede devolver  aunque lo compres online, pero para determinadas cosas, sobre todo la ropa (y los tomates), yo prefiero ir y tocar.

EL CHOCOLATE ES DEMASIADO ADICTIVO

El chocolate creo que le gusta a todo el mundo, por eso hacen tantas y tantas versiones diferentes, en los supermercados puedes encontrar unas pocas de esas versiones, puedes encontrar chocolate negro, chocolate con leche o chocolate con avellanas. Hay diferentes tipos de chocolates para así poder abarcar a más público. Como si el chocolate necesitase tener muchos tipos para poder llegar así a más gente. El chocolate está tan bueno que cuando empiezas a comer hay que tener mucha fuerza de voluntad para poder dejar de comerlo.

A mí ya de niño se me hacía difícil poder poner freno a mi apetito voraz cuando estaba comiendo chocolate, iba al supermercado y no me conformaba con comprarme una tableta, me compraba unas cuantas que me duraban menos de diez minutos o hasta que me empezase a doler la barriga, pero no me arrepiento en absoluto, estaba muy rico.

 

Tengo un amigo que no puede tomar chocolate porque le sale como una alergia en las manos y le empiezan a picar y escocer, es una faena ya que tiene que ver como el resto nos ponemos ciegos a comer chocolate sin que él pueda hacer nada, eso sí protestar protesta un rato, y con razón, si yo estuviese en su situación también protestaría y seguro que más enérgicamente que él. Alguna vez en su propia casa alguien llevó una fondue de chocolate de postre para la cena sin darse cuenta de que él no podía tomarla, ese día si que protestó con razón.

 

Incluso ya hay tradiciones en torno al chocolate, como la de terminar fin de año desayunando chocolate con churros, aunque es una tradición que nunca he practicado ya que no le veo ninguna lógica, pasarse la noche bebiendo alcohol y después ponerse a comer churros no me parece a mi la mejor forma de terminar la noche. Además, mi estómago ya en condiciones normales no acepta más de cuatro churros, ya que son demasiado aceitosos y me empieza a doler la barriga rápido. Pero la gente sigue yendo en fin de año a desayunar sus churros con chocolate.

Las comisiones bancarias: aprende cómo evitarlas

Una de las quejas más frecuentes de los consumidores hacia los bancos es la relacionada con las comisiones: comisiones de mantenimiento que se pagan todos los meses por el simple hecho de realizar movimientos en la cuenta para pagar facturas, comisiones por las tarjetas que te envían para operar en los cajeros, comisiones por enviar una transferencia para pagar un recibo como el de la comunidad de vecinos y así un largo etcétera.

Al cabo del año, son muchos los euros que el banco se embolsa prácticamente por nada. En lugar de darnos dinero por confiarles nuestros ahorros, acabamos pagándoles por el privilegio de tener allí depositado nuestro capital.

Para colmo, todos necesitamos una cuenta bancaria ya que hoy por hoy es imposible vivir sin ella. Para los que tienen una nómina es un poco más fácil pagar menos, ya que algunas cuentas tienen condiciones especiales y permiten no pagar algunas de las comisiones mencionadas, pero para los que no la tienen no suele haber consideraciones en la banca tradicional.

No obstante, queda un camino para evitar pagar por todo y son las cuentas sin comisiones sin nomina que se ofrecen en la banca online. Un tipo de banca que es ya muy frecuente entre la gente joven, aunque resulta todavía una gran desconocida para las personas a partir de cierta edad.

Los bancos online son bancos igual que los físicos, de hecho, la mayoría pertenecen a bancos tradicionales que crean también bancos online para conseguir a ese público que se les estaba escapando de las manos. Al no tener oficinas, el personal que necesitan para gestionar todo es mucho menor y se ahorran además los alquileres de cientos de locales en toda España. Por eso pueden permitirse el lujo de no cobrar comisiones a sus clientes.

Todos los movimientos en las cuentas se hacen a través del ordenador y cuando se necesita retirar dinero en efectivo o realizar ingresos se hace usando cajeros con los que hay acuerdos para no tener que pagar por quitar o por ingresar a través de ellos. Si se necesita hablar con algún agente bancario se hace por teléfono, incluso si se necesita un consultor para inversiones.

Incluso hay aplicaciones para móvil y Tablet muy intuitivas que permiten que todo el mundo pueda manejarse fácilmente con los bancos. Las oficinas están condenadas a desaparecer en su gran mayoría por lo que debemos de acostumbrarnos a los nuevos sistemas.

Me gusta cocinar pero no me gusta perder tiempo

Lo queremos todo y lo queremos ahora, no mañana ni dentro de media hora. Varias de las campañas publicitarias de los últimos tiempos juegan con este aspecto: la ansiedad por conseguir cuanto antes todo lo que queremos. Por suerte, en la cocina parece que las prisas están siendo sustituidas por una paciencia para conseguir los mejores resultados, un ‘a fuego lento’ que siempre es beneficioso si buscamos el mejor plato para nuestros seres queridos.

En mi caso (para mi desgracia) yo también tengo prisa en la cocina. A pesar de los muchos esfuerzos que hacen en esos concursos de televisión porque dediquemos a la cocina el tiempo que se merece, yo tengo otras prioridades. Tal vez en un futuro me ponga el gorro de chef y dedique 4 horas a hacer un soufflé, pero en esta etapa de mi vida ando un poco justo.

Así es como la olla programable llegó a mi vida. No me disgusta cocinar, que quede claro, incluso existen determinados platos que me salen bastante bien, como la fabada. Precisamente esta olla que compré hace un par de años ha sido el instrumento perfecto para que mis cocidos sigan manteniendo el mejor sabor, pero se hagan en el menor tiempo posible.

Recuerdo que mi madre, en su época, se levantaba temprano para empezar a preparar los cocidos (ya se sabe como son las madres con los cocidos). Ahora hasta ella misma ha empezado a usar ollas programables que te permiten organizar mejor el tiempo. Y no echa de menos su antigua pota, como se llama en mi tierra.

Si mi propia madre ha bendecido esta ‘comida rápida’ (que no tiene nada que ver con la ‘otra’ comida rápida), ¿cómo no voy a yo a aplicarla?

Tratar de ser rápidos en la cocina (por necesidad) no supone necesariamente tener que comer mal ni comer solo platos precocinados o comida procesada. Se trata de ser lo más eficaces posibles y ayudarnos de la tecnología (como mi bendita olla programable) para que nuestros platos se hagan más rápidos manteniendo todo el sabor. Y cuando tengamos más tiempo, nos ponemos con el soufflé.