Consejos para cuidar la salud ginecológica

Menos de la mitad de las mujeres españolas asiste al chequeo anual con su ginecólogo, según apuntan varios estudios. La salud ginecológica es primordial para mantener el bienestar integral de la población femenina. Engloba todos los órganos relacionados con el sistema reproductor de la mujer (vagina, vulva, mamas, ovarios, útero y trompas de Falopio) y tiene la finalidad de prevenir enfermedades relacionadas. Para cualquier ginecóloga Pontevedra, es importante no solo asistir a la revisión anual, sino también seguir determinados hábitos y cuidados en el día a día.

La higiene personal, por un lado, es una parte esencial de la buena salud ginecológica. Además de ducharse dos veces al día, debe optarse por jabones de pH neutro y evitar las duchas vaginales que puedan deteriorar la flora protectora. En verano, se extremará la precaución con los bikinis y bañadores húmedos que puedan convertirse en un foco de hongos y bacterias.

Especialmente entre las nuevas generaciones, la buena alimentación y el estilo de vida óptimo son una cuenta pendiente. Numerosas investigaciones asocian el consumo de azúcares refinados y comidas ultra-procesadas con el empeoramiento de la fertilidad y la aparición de complicaciones durante el embarazo.

Frente al impacto negativo de la comida chatarra, la ingesta de alimentos probióticos, prebióticos, ricos en ácidos grasos omega-3 o con abundantes vitaminas C y E favorecen el balance hormonal y previenen un amplio abanico de infecciones que amenazan el aparato reproductor femenino.

Por otra parte, ciertas prácticas cotidianas pueden mejorar la salud sexual de forma significativa. Por ejemplo, orinar justo después de mantener relaciones ayuda a prevenir la cistitis.

Los autocuidados (reconocimiento del flujo, explorarse a una misma el pecho en busca de bultos extraños, etcétera) deben formar parte de la rutina diaria. Por último y más evidente, las revisiones ginecológicas y médicas en general son fundamentales.