¿Qué es la teleasistencia mediante reloj?

La teleasistencia mediante reloj o pulsera teleasistencia es un sistema relativamente nuevo de teleasistencia que ha venido a mejorar los pulsadores típicos que las personas de la tercera edad llevan desde hace décadas. Estos pulsadores, que suelen llevarse como collar colgado del cuello, sirven para que la persona pueda llamar pidiendo ayuda si se encuentra mal. Pero las pulseras le han dado una vuelta de tuerca al asunto.

Para empezar, son mucho más discretas, no todo el mundo tiene que saber que se lleva un dispositivo de teleasistencia. Esto no gusta a mucha gente porque los etiqueta de manera automática como alguien desvalido o vulnerable y no les gusta ser vistos de esa forma. Por supuesto, no tiene por qué ser así, muchas personas que llevan este tipo de dispositivos están lejos de ser vulnerables, simplemente son precavidos y prefieren tener una manera de pedir ayuda ya que viven solos o pasan solos parte del día.

Otra de las ventajas de las nuevas pulseras es que tienen una tarjeta incorporada como la de los teléfonos móviles. Por lo tanto, tienen conexión a Internet. ¿Para qué sirve esto? Pues para que la persona esté geolocalizada todo el tiempo. Esto es perfecto para quienes tienen un principio de Alzheimer, o demencia. Pero también para quienes están tomando una medicación que hace que se mareen o se desorienten. Son personas que pueden hacer una vida autónoma la mayor parte del tiempo, pero tienen ese riesgo de que puedan sentirse perdidos y no saber regresar a casa. En estos casos pueden pedir ayuda y quién reciba la petición, sabrá exactamente el lugar en el que se encuentra el mayor. Pero no solo eso, en caso de que se caiga o tenga un accidente, el dispositivo se dispara de manera automática y se sabrá dónde está esa persona.

El dispositivo funciona también como teléfono, aunque solo con unas personas concretas. Por ejemplo, si un hijo tiene la App que conecta con el dispositivo de teleasistencia, podría ver que su padre o su madre se están alejando mucho de casa y no es habitual. Pueden llamarlo a través de su pulsera, hablando con ellos para saber si todo está bien. De esta manera, aunque el mayor se haya dejado su teléfono en casa, algo que pasa con frecuencia, no estará desconectado para las personas que están encargadas de su seguridad y de sus cuidados.