Muchas veces veo el canal cocina en la televisión y pienso que algunos de los cocineros que salen en este canal de televisión no deberían de salir, porque lo que le muestran a la gente no es de buena calidad. En muchas ocasiones acabarían antes enseñando a untar mantequilla en una tostada, que seguro que estaría mejor que los platos que terminan preparando.
Como por ejemplo el programa de Julius, en el cual supuestamente, prepara tres platos, un primer plato, un segundo plato y un postre en veintidós minutos. Pero lo que no te cuentan antes es que todos los productos que utiliza son productos ya manufacturados. Personalmente no le he visto nunca pelar patatas, siempre que le he visto utilizar patatas, ya las compra peladas y cortadas, de esta forma cualquiera puede hacer tres platos en un tiempo tan reducido. Aún así, he de decir que no se esfuerza nada, no le he visto hacer un plato contundente nunca, además solamente hace cosas que le gustan a él, tiene obsesión con el queso feta, el cual no he probado en mi vida. Sin embargo hay otros cocineros, que aunque parezcan igual de cutres que el Julius, por lo menos se esfuerzan un poco más en hacer platos que le puedan gustar a todos los comensales.
El canal cocina sirve para aprender a cocinar, si ya sabes cocinar lo único que sacas en claro es alguna idea sobre cómo hacer algo de alguna manera diferente de la que ya sabías. A mí, personalmente me gustan los cocineros a los que no les importa hacer comidas copiosas, y parecen que se relamen mientras están cocinando, como sucede con Argiñano, que aunque no me caiga muy bien, cocina platos para toda clase de público y no solamente platos dirigidos al mismo público.
Por fortuna todavía no me es necesario aprender a cocinar, el día en el que me vaya de casa y me toque a mí cocinar las tres comidas del día no me quedará otro remedio que aprender, pero hoy en día no me parece necesario aprender. Además, algo ya sé sobre cocinar, de hambre todavía no voy a morir.