VACACIONES TORCIDAS

No hace mucho tiempo fui de viaje a Portugal, aunque había jurado no volver a hacerlo, pero cuando te arrastra una chica no hay nada que podamos hacer. Pero el viaje no fue tan encantador como debería haber sido. El principal problema vino con la huelga de transportistas que nos cogió en medio y nos impidió movernos más de lo que al final pudimos movernos, ya que al no haber gasolina para compra, tuvimos que suministrar la que teníamos en el depósito. Menos mal que tengo un coche con un depósito bastante grande y lo habíamos llenado antes de entrar en Portugal. Pero la falta de gasolina no fue el único inconveniente de nuestro viaje sino que también había falta de muchos productos, algún día fuimos a comprar un poco de Queso Gouda Ecológico a un supermercado, porque a mi chica le encanta, y nos llevamos una sorpresa al llegar al supermercado y ver que no había ni el queso que buscábamos ni muchas otras cosas que nos hubiera gustado comprar. Por fortuna sí que había muchas cosas que sí estábamos buscando para poder llevarnos a la habitación del hotel y encerrarnos allí ya que no podíamos coger el coche.

 

Me sentí muy aliviado cuando dejamos Portugal porque si tengo que decir la verdad la comida portuguesa no me gusta nada y quería volver a España cuanto antes para poder comer en condiciones. No me gusta la comida portuguesa desde que viajé por primera vez a Portugal con mi madre y mis hermanos y me obligaron a comer conejo con unos conejos muertos colgados delante. Y lógicamente no he vuelto a comer conejo ni nada en Portugal hasta ahora. Y no creo que en un futuro muy cercano vaya a volver a comer en Portugal.

Las siguientes vacaciones las escogeré yo, para así poder ir a un sitio que me guste a mi, ya que tuve que hacer el esfuerzo para ir a Portugal, que no me gustaba ni me sigue gustando. Y me da igual a donde quiera ir mi chica, ella ya decidió este año a donde íbamos de vacaciones y ya ha agotado su cupo.